Vida autónoma

El dinero que no es tuyo y el dinero que adelantas

Cada trimestre me llega la misma duda: ¿tengo que presentar el modelo 130 o el 303? ¿O me tocan los dos? Te lo cuento exactamente como me habría gustado que me lo explicaran a mí la primera vez.

El plazo para gestionarlos abre el 1 de julio y cierra el 20, justo después de haber cerrado la campaña de la Renta anual el pasado 30 de junio.

El modelo 303 es el IVA. Cuando emites una factura, cobras un extra a tus clientes. Cuando compras una herramienta para el negocio, pagas ese extra a tus proveedores. El 303 simplemente compara las dos cifras. Ese dinero, en realidad, nunca ha sido tuyo. Lo recaudas de paso para entregárselo a Hacienda.

El modelo 130 es tu IRPF. Es un adelanto de tu propio impuesto de la renta, el que se liquidará de verdad el año que viene. Ir pagando este 20% poco a poco hace que en verano no te encuentres con una deuda imprevista que descuadre la economía de tu casa.

Hay una excepción importante: si más del 70% de tus facturas ya llevan retención de IRPF aplicada, no tienes obligación de presentarlo. Conozco a más de una autónoma que lo ha rellenado sin saber que no le tocaba.

Y si este trimestre te toca presentarlo pero apenas has facturado, la duda siguiente siempre es la misma: ¿me libro si sale a cero? No. El 130 se presenta también a cero cuando no ha habido beneficio — no ingresas nada, pero la casilla hay que rellenarla igual. No presentarlo, aunque sea a cero, cuenta como infracción formal y puede llegar una sanción de entre 150 y 300€. Son cinco minutos para no encontrarte con una carta de Hacienda que no esperabas.

Para no confundirlos en el calendario: el 303 es dinero que nunca entró en tu patrimonio. El 130 es un anticipo de lo que sí es tuyo. Del 1 al 20 de julio toca hacer la revisión. Miras la pantalla de Pulso, compruebas el neto real y cierras el ordenador.

¿Quieres ver tu 130 y tu 303 preparados sin tener que acordarte tú? Pulso los deja listos cada trimestre.